Investigación e Innovación como Respuesta al Extractivismo en el Yasuní ITT
- Fundación Oceanids
- 26 jun 2023
- 4 Min. de lectura
Por: Valentina Ramírez
Editado por: Nuvia Besilla
08/06/2023
Artículo de Opinión

Tom Fisk
Después de 10 años, la consulta popular para mantener el crudo del Yasuní ITT bajo el subsuelo ha sido aprobada por la Corte Constitucional del Ecuador.
Las obstrucciones estatales, las acciones fraudulentas y el hostigamiento no detuvieron a las comunidades y colectivos activistas de presentar acciones legales para asegurar que los 17 millones de ecuatorianos ejerzamos nuestro derecho a decidir sobre lo que ocurre en nuestro territorio.
Gracias a estos esfuerzos, en los próximos 75 días el pueblo ecuatoriano tendrá la oportunidad de decidir si el Ecuador continúa con la agenda extractivista o si, por lo contrario, se prioriza por primera vez la protección de la vida y el ambiente.
Pero, ¿La decisión es tan simple? ¿Qué está exactamente en juego?
La pregunta que vamos a tener que responder en las urnas es la siguiente: ¿Está usted de acuerdo en que el gobierno ecuatoriano mantenga el crudo del ITT, conocido como bloque 43, indefinidamente bajo el suelo?. La misma cuestiona directamente si los ecuatorianos estamos a favor o en contra de que se permita la explotación petrolera en una de las áreas protegidas más grandes de América Latina.
Ecuador tiene una economía que se basa principalmente en tres sectores productivos: el petrolero, el agrícola y el industrial. Sin embargo, sólo el sector agrícola permite una entrada de dólares mayor a los que salen. A pesar de esto, una gran parte de los ecuatorianos consideran que seguir basando nuestra economía en actividades extractivistas, como la petrolera, es indispensable para el progreso y crecimiento del país.
El mismo Ministro de Energía, Fernando Santos, reconoció en diciembre del 2022 que Petroecuador enfrenta múltiples desafíos para alcanzar el objetivo de aumentar la producción petrolera en el 2023 propuesta por el Gobierno. En primer lugar, la petrolera cuenta con un sistema de energía obsoleto y poco confiable que ya les ha generado múltiples pérdidas, y, además, han reconocido que el petróleo que se encuentra en los campos del Yasuní es crudo extrapesado, para el cual, no tienen ni la experiencia ni la maquinaria para procesarlo.
Así que, ¿Realmente existe un panorama positivo para el Ecuador si se explota el crudo del Yasuní?
Explotar el Yasuní no sólo se traduciría en una pérdida masiva de la flora y la fauna de uno de los lugares más biodiversos del mundo, sino que, además, significaría un retroceso atroz en la lucha contra el cambio climático y la pérdida de nuestro patrimonio cultural. Ya que esta zona es territorio de varios grupos indígenas poseedores de saberes ancestrales históricos.
El Gobierno sostiene que los campos de extracción están bien delimitados y que se realizará un plan de perforamiento horizontal para minimizar el impacto ambiental, siendo los beneficios económicos grandes para las comunidades que se resisten actualmente a la apertura de la explotación petrolera en el lugar. Pero, estas promesas quedan en el aire al analizar bien los hechos. Un ecosistema es extremadamente frágil, es decir, que cualquier perturbación en una zona afecta directamente al ecosistema en su totalidad. Además, los asentamientos de campos de extracción de crudo vienen acompañados de la construcción de carreteras y de la colonización del territorio por parte de los trabajadores.
Las comunidades rurales e indígenas han carecido por décadas de acceso a la educación, salud y agua potable, y en los últimos años, en vez de gozar a plenitud de sus derechos, lo que han obtenido son hogares contaminados por la minería y la explotación petrolera. Por lo tanto, la mala distribución de la riqueza en el Ecuador demuestra la poca credibilidad que tiene el Estado al momento de asegurar beneficios a las comunidades afectadas.
Como ciudadanos ecuatorianos, es necesario ejercer nuestro derecho a la participación ciudadana de manera responsable, investigando y educándonos sobre las realidades y luchas de las comunidades indígenas, de las consultas sobre el medio ambiente que se llevan a cabo, y, sobre todo, involucrándonos activamente en la formulación e investigación de nuevas alternativas que permitan establecer una economía circular, popular y solidaria.
No es ningún secreto que los países más desarrollados son aquellos que invierten en actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico. Arriesgarse a invertir en una economía basada en el conocimiento, que impulse a los sectores agrícolas y de servicios, los cuales son los que generan más del 65% de los empleos ecuatorianos, y que aproveche la gran riqueza biológica que tiene el Ecuador, es un desafío que compete superar a todos nosotros. Y para lograr este objetivo, se requiere la inserción activa de los jóvenes en el campo científico ecuatoriano a través de una educación desde la empatía, y en la construcción de espacios seguros en donde se pueda explotar la creatividad y coraje que tienen las nuevas generaciones por realizar cambios significativos en el contexto actual.
A partir de todo esto, no hay duda de que la decisión que se tome en las urnas en los próximos días reflejará la voluntad del pueblo ecuatoriano por alcanzar un modelo de desarrollo sostenible, o su deseo de continuar con un sistema extractivista y desigual.
Referencias
Primicias. (2023). Primicias. Obtenido de Primicias: https://www.primicias.ec/noticias/economia/petroecuador-produccion-petrolera-estancada-yasuni/
Sempértegui, B. (12 de Enero de 2023). Conexión PUCE. Obtenido de Conexión PUCE: https://conexion.puce.edu.ec/los-desafios-economicos-de-ecuador-en-2023


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